
Oscar Pérez-Oliva Fraga (centro) con sus hijos Carlos Ernesto y Camilo Pérez-Oliva González. Periódico Patria 1892/Facebook
“EL CANGREJO” se enfurece por una visita del FBI mientras EEUU asegura que el diálogo con La Habana sigue. Según una fuente del Departamento de Estado, las conversaciones con el régimen nunca estuvieron en peligro. FacebookXWhatsApp
LA HABANA- WASHINGTON- El teniente coronel del Ministerio del Interior (MININT) Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto y guardaespaldas del nonagenario exdictador Raúl Castro y apodado “El Cangrejo”, interpeló con furia al equipo del Gobierno de Estados Unidos que negocia con el régimen cubano, luego de una visita de agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) a dos parientes suyos en Miami, informó el medio estadounidense Martí Noticias.
Los miembros de la familia Castro visitados por el FBI fueron Carlos Ernesto y Camilo Pérez-Oliva González, hijos del viceprimer ministro y ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, quien es sobrino nieto del difunto dictador Fidel Castro y de su hermano y sucesor, Raúl Castro.
“Estaba furioso. Les dijo a los estadounidenses que esa actuación contra los hijos de Oscar era inaceptable y que minaba cualquier posibilidad de diálogo”, dijo a Martí Noticias un funcionario que ha participado en las negociaciones y no fue identificado por el medio estadounidense.
Una fuente del Departamento de Estado negó que las conversaciones estuvieran en peligro y aseguró que continúan, lo que contradice declaraciones recientes del viceministro primero de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba, Carlos Luis Jorge Méndez, sobre el proceso.
Jorge Méndez dijo en una entrevista publicada el pasado 30 de agosto por USA Today que ambos gobiernos suspendieron el diálogo hasta que pudieran encontrar puntos en común, aunque recalcó el interés del régimen en continuarlo.
“En realidad, las conversaciones continúan”, sostuvo la fuente del Departamento de Estado. “Y hasta ahora, el régimen no ha estado dispuesto a aceptar nada que pueda ayudar al pueblo cubano y que, en última instancia, amenace su control total”.
Según Martí Noticias, el Departamento de Estado evitó hacer comentarios sobre la visita del FBI a los hijos de Pérez-Oliva Fraga, pero otro funcionario, que pidió hablar bajo anonimato, confirmó que “El Cangrejo” la abordó en una comunicación con el equipo negociador de EEUU.

Hasta el momento, se desconoce la razón del FBI para visitar a los hijos del viceprimer ministro y titular del MINCEX de Cuba.
Un hijo de Oscar Pérez-Oliva Fraga amenazó con la Justicia de EEUU a quien lo difamara
Carlos Ernesto y Camilo Pérez-Oliva llegaron a Estados Unidos con su madre en 2014, siendo menores de edad. Ambos estudiaron en la Universidad Internacional de Florida (FIU).
En 2025, trascendió que sus becas en la universidad ascendían a 25.000 dólares y que ambos disfrutaban de privilegios como vacacionar en Santorini y Atenas (Grecia) y París (Francia), entre otras ciudades.
Esas informaciones generaron una ola de acusaciones en las redes sociales contra ambos miembros de la familia Castro, por presuntos vínculos con el régimen cubano, al que se atribuyó costear sus estudios y sus lujos.
Camilo Pérez-Oliva González reaccionó entonces mediante un extenso comunicado publicado en Facebook, en el que negó cualquier relación con el régimen y amenazó con la Justicia de EEUU a quienes lo difamaran.
“Mis lujos no vienen del dinero de mi padre, del gobierno cubano, ni del dolor del pueblo, como algunos quieren hacer creer”, afirmó en su publicación, de la que Cuba Herald publicó capturas de pantalla.
“Mis lujos los pago yo con el dinero de mi trabajo y mi sacrificio. No dejaré de darme gustos y me seguiré dando aún más, mientras continúe trabajando tan duramente como lo he hecho desde mi adolescencia”, sostuvo.
El joven calificó como “la mentira más grande” la afirmación de que apoya al régimen de Cuba. “Sin ser activista político ni crear contenido político en redes denuncio siempre que puedo y donde quiera que esté, los crímenes de la dictadura y la situación de mi país”, escribió.
Aseguró haberse manifestado el 11 de julio (no precisó si en 2021, cuando estallaron las protestas en Cuba, o posteriormente, para conmemorar el acontecimiento) en Versailles, y que lo seguiría haciendo “cada vez que sea necesario”.
Asimismo, Camilo Pérez-Oliva González expresó que su manera de pensar no es un secreto para quienes lo conocen y menos aún para su padre.
Sobre su partida de Cuba, aclaró que no ingresó a EEUU con visa española, sino que entró con un visado de turismo otorgado por la Embajada de Washington en La Habana. Aseguró que ese visado no tuvo nada que ver con su padre, quien entonces no ocupaba los cargos que tiene actualmente dentro de la estructura del régimen.
De hecho, según el joven, su madre voló con ellos a México y desde allí a EEUU porque Oscar Pérez-Oliva Fraga ignoraba tanto sus intenciones como que habían obtenido visas estadounidenses, gracias a familiares residentes en ese país.
Respecto a las razones para emigrar, escribió que fueron “las mismas” que las de la mayoría de los cubanos que se van del país: “la falta de libertades, el descontento con el sistema político y las aspiraciones de un mejor futuro”.

Agencies/ DDC/ Internet Photos/ CUBA (HOY)/ Arnoldo Varona
THE CUBAN HISTORY, HOLLYWOOD.
