EL ESPIA SOVIETICO que ayudó a Kennedy a descubrir el alcance de los misiles instalados en Cuba. PHOTOS. * THE SOVIET spy who helped Kennedy discover the range of the missiles installed in Cuba. PHOTOS.

Penkovski estaba convencido de que el mundo necesitaba salvarse y de que él debía ocupar un lugar destacado en los créditos. / Wikimedia Commons

EL ESPIA SOVIETICO que ayudó a Kennedy a descubrir el alcance de los misiles instalados en Cuba. PHOTOS.



El coronel Oleg Penkovski fue fusilado después de entregar a la CIA miles de documentos secretos y contribuir así a evitar una catástrofe nuclear. Penkovski estaba convencido de que el mundo necesitaba salvarse y de que él debía ocupar un lugar destacado en los créditos.


MADRID – WASHINGTON- La historia de la Crisis de los Misiles suele contarse como un duelo entre dos hombres que tenían el dedo sobre el botón nuclear y un tonto útil con muy poco sentido del momento histórico. De un lado, John F. Kennedy, joven, elegante y fotogénico. Del otro, Nikita Jrushchov, calvo, rechoncho y con fama de utilizar los zapatos como instrumentos de percusión diplomática. En el medio, Fidel Castro, convencido de que Cuba se había convertido en el ombligo del mundo, aunque el ombligo estuviera a punto de saltar por los aires.



Pero hubo un cuarto personaje, mucho menos conocido, cuya contribución resultó decisiva para comprender lo que realmente estaba ocurriendo. Se llamaba Oleg Penkovski y era coronel de la inteligencia militar soviética. Tenía acceso a documentos ultrasecretos, odiaba a Jrushchov y, para desgracia del Kremlin, había decidido cambiar de bando.

Su aventura comenzó como una mala película de espías, de esas que nadie creería si no hubiesen ocurrido. Una noche, en Moscú, dos estudiantes estadounidenses regresaban del ballet Bolshói cuando un desconocido les pidió fuego para encender un cigarrillo. Después les entregó unos sobres para que los llevaran a la Embajada de Estados Unidos. Uno de los muchachos sospechó que aquello era una trampa y se negó a participar. Pero el otro decidió correr el riesgo. Los sobres contenían una oferta extraordinaria: un oficial soviético quería trabajar para los estadounidenses.

En Langley debieron preguntarse si acababan de encontrar una mina de oro o si el KGB estaba ensayando una nueva modalidad de turismo para ingenuos. Porque Penkovski no era precisamente un disidente clandestino que repartía octavillas. Había hecho carrera dentro del Ejército Rojo, había estudiado en la academia de inteligencia militar y disfrutaba de acceso privilegiado a información estratégica.



En el medio, Fidel Castro, convencido de que Cuba se había convertido en el ombligo del mundo, aunque el ombligo estuviera a punto de saltar por los aires
Sus motivaciones tampoco eran completamente altruistas. Su carrera había sufrido un golpe después de que las autoridades descubrieran que su padre había combatido del lado de los blancos durante la guerra civil rusa. Para un régimen donde hasta los muertos podían perjudicar el currículum de sus descendientes, aquello era un pecado hereditario.

Además, Penkovski estaba convencido de que Jrushchov era un fanfarrón peligroso. Durante sus viajes a Londres, el coronel mantuvo largas reuniones con agentes de la CIA y del MI6 británico. En una primera etapa acumuló 52 horas de interrogatorios. Para justificar sus ausencias, sus contactos occidentales le compraban los productos que supuestamente había salido a buscar. El hombre entregaba secretos militares y regresaba a casa cargado de bolsas. Nunca el consumismo capitalista había prestado un servicio tan eficiente a la inteligencia occidental.



De vuelta en Moscú, fotografió miles de páginas de documentación reservada con una pequeña cámara Minox. También utilizó como enlace a Janet Chisholm, esposa de un funcionario de la inteligencia británica. En uno de sus intercambios, los microfilmes viajaron escondidos en una caja de bombones.

Entre los informes de Penkovski figuraban datos esenciales sobre los misiles soviéticos, sus características, su alcance y sus procedimientos operativos. Aquella información ayudó a desmontar el famoso missile gap, la creencia de que Moscú llevaba una ventaja decisiva sobre Washington en la carrera armamentística.

Jrushchov había conseguido convencer a buena parte del mundo de que disponía de un arsenal mucho más poderoso de lo que realmente tenía. Penkovski reveló que el emperador nuclear, aunque conservaba armas capaces de destruir ciudades, llevaba bastante menos ropa de la que presumía.

Y entonces apareció Cuba.

Sus documentos permitieron a los especialistas estadounidenses identificar los sistemas de armamento y evaluar sus capacidades


El 14 de octubre de 1962, el mayor estadounidense Richard Heyser sobrevoló el occidente de la Isla a bordo de un U-2. Durante apenas seis minutos, su cámara tomó 928 fotografías. En ellas aparecían instalaciones soviéticas para misiles balísticos cerca de San Cristóbal, en Pinar del Río. Las imágenes demostraban lo que Moscú había negado repetidamente. Los soviéticos estaban convirtiendo a Cuba en una plataforma nuclear a escasos kilómetros de Estados Unidos.

Pero una cosa era descubrir los misiles y otra saber exactamente qué podían hacer. Ahí entró nuevamente Penkovski. Sus documentos permitieron a los especialistas estadounidenses identificar los sistemas de armamento y evaluar sus capacidades. Kennedy ya no tenía que enfrentarse solamente a las amenazas de Jrushchov. Disponía de información técnica para calcular los riesgos y el margen de tiempo antes de que los emplazamientos estuvieran operativos.



El 22 de octubre, Kennedy anunció por televisión la presencia de misiles soviéticos en Cuba e impuso una cuarentena naval. Aquel mismo día, en Moscú, Penkovski fue detenido por el KGB. La coincidencia parece escrita por un guionista aficionado a los finales crueles. Mientras el presidente estadounidense denunciaba la amenaza nuclear, uno de los hombres que habían contribuido a descifrarla caía en manos de sus perseguidores.

El coronel sería juzgado y ejecutado en mayo de 1963, sin llegar a cumplir los 45 años. El KGB lo detuvo en octubre de 1962 y, después de un juicio público por traición, fue fusilado. Su muerte también terminó envuelta en leyendas. Durante décadas se contó que los soviéticos lo habían introducido vivo en un horno crematorio y filmado su agonía para enseñar a los futuros espías lo caro que podía salirles cambiar de bando. La versión más fiable sostiene que recibió un disparo y que su cadáver fue incinerado después.

Durante décadas se contó que los soviéticos lo habían introducido vivo en un horno crematorio y filmado su agonía para enseñar a los futuros espías lo caro que podía salirles cambiar de bando
La crisis se resolvió mediante una combinación de inteligencia, diplomacia, prudencia y concesiones mutuas. Kennedy también aceptó secretamente retirar los misiles estadounidenses Júpiter de Turquía.


Pero tampoco conviene convertir a Penkovski en un héroe perfecto. El coronel tenía una vanidad proporcional al tamaño de los secretos que manejaba. Soñaba con ser reconocido como el mayor espía de la historia, pidió conocer a la reina Isabel II y a Audrey Hepburn, y hasta imaginaba una placa conmemorativa en la habitación del hotel donde se reunía con sus contactos occidentales. En el fondo, Penkovski estaba convencido de que el mundo necesitaba salvarse y de que él debía ocupar un lugar destacado en los créditos.

Quizás esa sea la enseñanza más incómoda de octubre de 1962: el destino de millones de personas estuvo en manos de dirigentes que se creían dueños de la situación y que, en realidad, jugaban una partida con varias cartas ocultas.

Y Cuba, como tantas veces en su historia, fue solo el tablero, sin soberanía real para mover las fichas. Las piezas se movían en Washington y Moscú. Los cubanos ponían el territorio, el riesgo y la posibilidad de desaparecer bajo un hongo nuclear. Nadie les preguntó si estaban de acuerdo con semejante “honor”.


Sesenta y cuatro años después, mientras todavía quedan políticos fascinados con el espectáculo de la fuerza y los discursos apocalípticos, merece la pena recordar a aquel coronel soviético que reveló lo que su régimen escondía. Porque las guerras pueden comenzar con una mentira, pero para detenerlas, hace falta algo más: en este caso, 928 fotografías, miles de páginas robadas y un hombre dispuesto a dejar de obedecer a un dictador.



Agencies/ 14yMedio/ Yunior Garcia Aguilera/ Internet Photos/ CUBA (HOY)/Arnoldo Varona
THE CUBAN HISTORY, HOLLYWOOD.

EL TRUMPISTA Vic Mellor explica por qué es “agente” del Ministerio del Interior y habla con ‘El Cangrejo’. EE UU-Cuba. PHOTOS. * TRUMP supporter Vic Mellor explains why he is an “agent” for the Ministry of the Interior and speaks with ‘El Cangrejo’. U.S.-Cuba. PHOTOS.

Imagen del trumpista Vic Mellor durante una comida en La Habana Raúl Guillermo Rodríguez Castro, el Cangrejo. / Facebook

EL TRUMPISTA Vic Mellor explica por qué es “agente” del Ministerio del Interior y habla con ‘El Cangrejo’. EE UU-Cuba. PHOTOS.

El candidato republicano al Congreso por Rhode Island dice que quiere “hacer oír la voz del Gobierno cubano” en EE UU para propiciar un acercamiento entre los dos países

MADRID – LA HABANA- A tres semanas de unas elecciones en las que sus posibilidades de ganar rondan el 7%, el candidato republicano por el 2º distrito de Rhode Island, el trumpista Vic Mellor, ha ofrecido una extensa entrevista al diario Washington Examiner en la que ahonda en sus viajes a Cuba y expone su plan para romper con el discurso de los legisladores cubanoamericanos de línea dura en EE UU.



“He tenido cero contacto con cualquiera del Gobierno cubano desde que me fui”, dijo Mellor en la larga conversación, que se produjo el lunes y fue publicada este jueves. Los únicos nexos que defiende mantener son los que su equipo de campaña tiene para el envío de ayuda humanitaria. Este octubre ha enviado a las iglesias cubanas “suficiente comida para alimentar a 6.000 niños durante dos meses. La idea de que la gente piense que traicionaría a mi país simplemente me deja perplejo”.

La polémica en torno a Mellor surgió apenas comenzado julio, cuando trascendió que el republicano se registró el mes anterior como agente extranjero del Gobierno cubano ante el Departamento de Justicia de EE UU y declaró haber realizado dos viajes a La Habana con el fin de promover a Rhode Island –el estado más pequeño del país– como socio preferente ante un futuro cambio político en la Isla. En aquellas visitas cenó con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto preferido de Raúl y conocido como El Cangrejo.

“Raulito es la figura designada por la Administración de Trump en la jerarquía de La Habana”, señaló Mellor, que remarcó además que El Cangrejo no está ni acusado ni sancionado por el Gobierno estadounidense. “Es legal hablar de negocios con él. Si Cuba tomara el camino de Venezuela, con el viejo régimen en su sitio bajo un virrey estadounidense, El Cangrejo sería el hombre adecuado al que conocer”.



“Raulito es la figura designada por la Administración de Trump en la jerarquía de La Habana”, señaló Mellor, que remarcó además que El Cangrejo no está ni acusado ni sancionado por el Gobierno estadounidense.

Mellor no escondió sus intenciones. El 27 de mayo su propio equipo de campaña anunció que estaba invitado para viajar a la Isla y así lo haría, para buscar “socios comerciales y empleo para los habitantes de Rhode Island”. Dos días después estaba en Cuba, cargado de ayuda humanitaria que repartió entre varias iglesias, y reunido con El Cangrejo, foto incluida.

Fue antes de viajar por segunda vez a la Isla cuando se inscribió como agente cubano, de acuerdo con la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (Fara). El sujeto del que se declaraba agente era el Ministerio del Interior y la Dirección General de Seguridad Personal; su funcionario de contacto, Raúl Guillermo Rodríguez Castro.


“En algún momento se van a abrir a los negocios”, dijo en una entrevista publicada el 15 de julio. “No puedo expresar la oportunidad que es estar aquí para poner el primer pie. Va a haber cientos de miles de millones de dólares fluyendo hacia Cuba, y alguien va a reconstruirla. ¿Por qué no pueden ser los habitantes de Rhode Island quienes lo hagan?”, clamó.

A día de hoy, sostiene que sus encuentros en Cuba no se han materializado en nada, que si se registró como agente no fue más que por recomendación de su abogado y no porque lo sea. Más allá de eso, reivindicó estar poniendo dinero de su bolsillo para defender los intereses de sus conciudadanos. “No hay nada más allá de eso, no”.

Mellor alega que la precaución está basada en su proximidad con el teniente general retirado Michael T. Flynn, ex director de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA) y primer asesor de seguridad nacional del presidente Donald Trump en 2017. El militar, que durante la transición había hablado con el entonces embajador ruso, no informó debidamente de esas conversaciones, un hecho que tuvo no pocas consecuencias, ya que el FBI terminó investigándolo sobre la posible colusión entre el mandatario y Rusia, entre otras cosas.



Trump indultó en 2020 a Flynn, que ya estaba arruinado por los gastos en su defensa. Mellor argumenta que durante su primera cena con El Cangrejo estaban presentes personas del Ministerio del Interior y que, como no habla español y conocía de primera mano el caso de Flynn, tuvo la “precaución” de registrarse en base a Fara, un planteamiento que el Washington Examiner no solo no comparte, sino que discute ampliamente en el texto.

“No lo sé. Quizás porque había trabajado con el general Flynn pensaron que tenía acceso y que tenía al presidente en marcación rápida, y no es así”.

El republicano, que se declara anticomunista, no rehuyó ni se molestó con la pregunta de si creía que La Habana había intentado utilizarlo. “No lo sé. Quizás porque había trabajado con el general Flynn pensaron que tenía acceso y que tenía al presidente en marcación rápida, y no es así”.



Al contrario, Mellor explica que la reunión con El Cangrejo fue cosa suya. “Conozco a un tipo que conoce a un tipo que potencialmente puede conseguirte una cita con Raúl Castro, el nieto”, dijo, sin revelar quién era el contacto. “Pensé que había una oportunidad para el estado de Rhode Island y la aproveché. Aunque no estaba seguro de si llegaría al propio Raulito, finalmente ocurrió. “Él habló casi todo el tiempo, principalmente sobre planes para reformar la gobernanza”, indica.

“Creo que le caí bien por lo abierto y descarado que fui”, dice Mellor, que aconsejó a Rodríguez Castro que asumiera que lo primero era lograr un acuerdo con Marco Rubio o el propio Trump. Después, ellos mismos propiciarían la llegada de las empresas.

El Washington Examiner insiste numerosas veces en que es un error o un sinsentido registrarse bajo Fara y hacerlo como parte del Ministerio del Interior si solo se trataba de hablar de posibles negocios con El Cangrejo. Además, cuestiona que se pueda mantener esas reuniones con altos mandos del régimen sin que se le exija nada a cambio. “¿Tuvo algún quid pro quo con los cubanos?”, pregunta el periodista, que, ante la negativa, reitera: “¿Le tentaron con oportunidades de negocio?” “Sí, indirectamente.Dijeron algo como: ‘Oye, tenemos mucho por construir aquí. Necesitamos empresas como la tuya aquí. Necesitamos gente que sepa lo que hace'”, admitió, aunque aseguró no haber mordido el anzuelo.



Lo que sí hizo el republicano fue adjuntar una propuesta al régimen –realizada con inteligencia artificial, según declara ahora– para “combatir el discurso de los congresistas cubanoamericanos de línea dura”. Los documentos se titularon Partner with Cuba Engagement Brief (Informe de compromiso de asociación con Cuba) y How We Respond (Cómo Respondemos), que el medio considera un proyecto propagandístico para influir en el público estadounidense a favor del Gobierno cubano.

El documento aconseja que no se usen las palabras ‘régimen’, ‘dictador’ o ‘Estado fallido’, entre otras. “Elijamos nuestras propias palabras: ‘liderazgo’, ‘la próxima generación’, ‘el pueblo cubano'”.

El documento defiende, con ejemplos reales, que los congresistas de Florida han instaurado un vocabulario que ha moldeado durante décadas la visión de los estadounidenses sobre la Isla: apagones, escasez, colapso, crueldad del régimen… Frente a esto, el informe indica que no es necesario discutir los hechos, pero sí cambiar el marco de referencia para que Cuba vuelva a tener una imagen positiva ante un futuro distinto.



El documento aconseja que no se usen las palabras ‘régimen’, ‘dictador’ o ‘Estado fallido’, entre otras. “Elijamos nuestras propias palabras: ‘liderazgo’, ‘la próxima generación’, ‘el pueblo cubano'”.

Además, se pide a La Habana que participe de forma proactiva en esto y se respete la alianza. “El Gobierno cubano tiene, por muchas razones prácticas, casi ninguna voz en la conversación de redes sociales que está moldeando cómo los estadounidenses ven a Cuba. Vamos a cambiar eso”, dice la propuesta de Mellor, “no atacando las voces de la línea dura, sino modelando algo completamente diferente en cada respuesta que demos”.



Agencies/ 14yMedio/ Internet Photos/ CUBA (HOY)/ Arnoldo Varona
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ESTADOS UNIDOS sanciona al Banco Internacional de Comercio de Cuba por sus vínculos con Irán. PHOTOS. * THE UNITED STATES sanctions Cuba’s International Trade Bank over its ties to Iran. PHOTOS.

ESTADOS UNIDOS sanciona al Banco Internacional de Comercio de Cuba por sus vínculos con Irán. PHOTOS.

Marco Rubio: ‘Durante demasiado tiempo se ha permitido que la Cuba comunista funcione como puesto avanzado para actores malintencionados’. FacebookXWhatsApp


WAHIINGTON- El Departamento del Tesoro de EEUU sancionó este jueves al Banco Internacional de Comercio S.A. (BICSA) de Cuba por haber “prestado servicios al Banco Karafarin de Irán desde al menos 2022”, informó el secretario de Estado, Marco Rubio, en un comunicado.


Rubio detalló que EEUU ya había impuesto sanciones contra el Banco Karafarin en 2020, por lo que ahora, “en consonancia con una acción del Departamento del Tesoro contra los actores financieros iraníes”, extiende la sanción al banco cubano, propiedad del régimen de La Habana.

“La Administración Trump no tolerará que un Estado canalla albergue operaciones militares, de inteligencia y terroristas hostiles a menos de cien millas del territorio estadounidense”, enfatizó Rubio y alertó que Washington continuará “identificando y eliminando con firmeza las interconexiones financieras y de seguridad del régimen cubano con Irán y otros estados y actores peligrosos y hostiles”.

Al mismo tiempo, el secretario de Estado remarcó que “durante demasiado tiempo se ha permitido que la Cuba comunista funcione como puesto avanzado para actores malintencionados y grupos terroristas —incluida la República Islámica de Irán, el principal Estado patrocinador del terrorismo en el mundo— que atacan a EEUU”.


Rubio detalló que la sanción impuesta al banco cubano contempla que “todos los bienes e intereses patrimoniales” que se encuentren en EEUU o en posesión o bajo el control de personas estadounidenses “quedan bloqueados y deben ser notificados a la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro”.



Asimismo, el secretario de Estado defendió que la medida de este jueves fue aprobada “de conformidad con la Orden Ejecutiva 14404 del 1 de mayo de 2026, que impone sanciones a los responsables de la represión en Cuba y de las amenazas a la seguridad nacional y la política exterior de EEUU”.

Las sanciones del 15 de octubre siguen la periodicidad establecida por Washington, que impone nuevas sanciones a La Habana cada quince días desde hace varios meses. Así, el 29 de septiembre Washington hizo públicas nuevas regulaciones que incluyen la prohibición de las cuentas bancarias estadounidenses para empresarios privados cubanos.


Dichas sanciones, además, eliminaron la autorización general a estadounidenses para asistir u organizar reuniones y conferencias profesionales en la Isla, restringieron los viajes educativos people-to-people (pueblo a pueblo) y endurecieron los requisitos para determinadas actividades académicas.

Las nuevas sanciones de este jueves llegan mientras Washington despliega una intensa agenda de contactos diplomáticos para intentar mermar los apoyos a La Habana en la resolución anual contra el embargo en la ONU, cuya votación tendrá lugar a finales de octubre.

En tal sentido, Rubio dijo este martes, en una conversación telefónica con el presidente de El Salvador, Nayib Bukele: “El régimen cubano no llevará a cabo las reformas que el pueblo cubano merece mientras crea que la comunidad internacional está de su lado”.


A ello La Habana respondió por intermedio de su vicecanciller, Carlos Fernández de Cossío, quien calificó los movimientos de “desesperado esfuerzo de intimidar, chantajear y prometer zanahorias a gobiernos de todas las latitudes”.

En el mismo foro en el que La Habana presentará su resolución contra el embargo, Donald Trump dijo en septiembre que su Administración “busca un cambio fundamental en la situación de Cuba, donde el régimen comunista se encuentra bajo una gran presión, la mayor a la que se ha visto sometido jamás”.

“Es un Estado absolutamente fallido, se está desmoronando como nunca antes, y caerá”, dijo Trump en su discurso durante la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU, al tiempo que la delegación del régimen, encabezada por el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, abandonó el plenario cuando Trump mencionó a la Isla en su discurso.



Agencies/ DDC/ Internet Photos/ CUBA (HOY)/ Arnoldo Varona
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