LA EXTREMA IZQUIERDA ya no puede rescatar a La Habana. PHOTOS. * THE FAR LEFT can no longer rescue Havana. PHOTOS.

A La Habana llegaron solo unos 100 representantes de apenas 48 partidos. Ni siquiera acudió la mitad de la red internacional que el propio foro dice representar. / Cuba Debate

LA EXTREMA IZQUIERDA ya no puede rescatar a La Habana. PHOTOS.

El régimen exhibe un encuentro internacional como prueba de fortaleza, pero los datos revelan la creciente irrelevancia política de la mayoría de sus aliados. A La Habana llegaron solo unos 100 representantes de apenas 48 partidos. Ni siquiera acudió la mitad de la red internacional que el propio foro dice representar.


MADRID- LA HABANA- La izquierda radical se reúne en La Habana en salones climatizados. Las resoluciones que salgan de este encuentro podrán condenar al “Imperio”, denunciar el capitalismo y exigir el fin del embargo. Lo que no podrán hacer es evitar el nuevo colapso de la red eléctrica cubana, llenar los estantes vacíos, reparar los hospitales, aumentar la producción agrícola o convencer a los cientos de miles de cubanos que han emigrado de que regresen a casa. Si las declaraciones finales pudieran convertirse en kilovatios, Cuba habría resuelto su crisis energética hace veinte congresos.

El régimen cubano quiso presentar la cita como una demostración de fuerza. Roberto Morales Ojeda, número dos del Partido Comunista de Cuba, proclamó que la Isla “no está sola y no se rendirá nunca”. La frase pretendía sonar desafiante. Pero, curiosamente, el propio encuentro terminó demostrando algo muy distinto. El régimen nunca ha estado tan solo. Lo demuestra precisamente el encuentro que pretendía demostrar lo contrario.



Si ese era el músculo que pretendían exhibir, la demostración terminó siendo involuntariamente flácida.


Los organizadores resaltan con orgullo que el Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros agrupa a 118 organizaciones partidistas de todo el mundo. Sin embargo, a La Habana llegaron solo unos 100 representantes de apenas 48 partidos. Ni siquiera acudió la mitad de la red internacional que el propio foro dice representar. Si ese era el músculo que pretendían exhibir, la demostración terminó siendo involuntariamente flácida.

Salvo los que gobiernan en sistemas de partido único, como China, Vietnam o Laos, la inmensa mayoría de las organizaciones presentes son fuerzas minoritarias en sus propios países. El Partido Comunista de Grecia, probablemente el más sólido de Europa occidental, ronda el 8% de los votos. El de Portugal lleva años en retroceso. El de España ni siquiera concurre con marca propia. Otros sobreviven gracias a coaliciones, conservan influencia sindical o mantienen cierta estructura militante, pero hace tiempo dejaron de ser actores decisivos en la política de sus naciones.



Existe además una curiosa asimetría en el lenguaje político contemporáneo. Buena parte de la prensa utiliza con naturalidad la etiqueta “extrema derecha” para describir a numerosos partidos conservadores, nacionalistas o soberanistas. Sin embargo, esa misma prensa suele mostrarse extraordinariamente prudente cuando debe calificar a organizaciones que reivindican el marxismo-leninismo, el partido único, la planificación centralizada o incluso la dictadura del proletariado. Entonces aparecen expresiones más amables como “izquierda transformadora” o “izquierda alternativa”. Llamarlas “extrema izquierda” no es un insulto; es una descripción ideológica completamente honesta.

Pero el problema de Cuba ya ni siquiera puede explicarse por la compañía que elige. Durante décadas el Gobierno atribuyó todos sus fracasos al embargo estadounidense. Lo que jamás reconocen es que el país ha sido incapaz de garantizar los servicios más elementales. Un Estado que no puede asegurar electricidad, agua potable, medicamentos, transporte estable o una producción suficiente de alimentos ha dejado de cumplir sus funciones básicas. Un Estado que pierde población a un ritmo acelerado porque sus ciudadanos creen que el futuro está en cualquier otro lugar, no solo es un Estado fallido, sino que también ha fracasado como proyecto de país.


Las sanciones no aparecieron por generación espontánea ni fueron el fruto de una maldad abstracta llamada “imperialismo”.

Incluso las sanciones tienen causas. No aparecieron por generación espontánea ni fueron el fruto de una maldad abstracta llamada “imperialismo”. Fueron la consecuencia directa de una larga cadena de decisiones tomadas en La Habana.

El castrismo hizo de la confrontación con Estados Unidos una razón de ser. Nacionalizó propiedades estadounidenses, se abrazó al principal enemigo de Washington en plena Guerra Fría, aceptó instalar misiles nucleares a apenas 90 millas de sus costas, sembró de guerrillas buena parte de América Latina, envió tropas a conflictos africanos, ofreció refugio a organizaciones armadas y desplegó una intensa actividad de espionaje contra Estados Unidos. Cada uno podrá juzgar si la respuesta de Washington fue proporcionada o no. Lo que nadie debería fingir es sorpresa. ¿Qué esperaba exactamente el régimen? ¿Que la mayor potencia del planeta respondiera con un ramo de flores?



Todavía más formidable resultó el enemigo que fabricó puertas adentro. El castrismo convirtió a millones de cubanos en sus adversarios más tenaces. Confiscó bienes, encarceló a disidentes, persiguió a religiosos y homosexuales, fusiló incluso a miles de compatriotas, separó familias y expulsó a quienes pensaban distinto. Después los bautizó con un catálogo de insultos que ya forma parte de la historia nacional: “gusanos”, “escoria”, “vendepatrias”, “lacra”, “mal nacidos”. Les gritó que no los quería y que no los necesitaba. Hoy descubre, con fingido asombro, que ese exilio ha construido una influencia política considerable en Estados Unidos y que la utiliza para combatir al mismo régimen que lo expulsó.

Exigirles semejante dosis de masoquismo a sus víctimas sería pedir demasiado, incluso para una revolución que nunca ha destacado por su “sentido del momento histórico”.

¿Qué esperaba la dictadura? ¿Que quienes fueron humillados durante décadas respondieran con besos? ¿Que la diáspora a la que despreció saliera ahora a rescatarla? El régimen ha demostrado una capacidad inagotable para infligir dolor. Exigirles además semejante dosis de masoquismo a sus víctimas sería pedir demasiado, incluso para una revolución que nunca ha destacado por su “sentido del momento histórico”.



Lo más llamativo es que el propio régimen ha terminado desmintiendo su propia doctrina. Después de demonizar durante medio siglo el mercado, depende cada vez más de las mipymes privadas. Después de condenar el dólar como símbolo del imperialismo, necesita desesperadamente las divisas que llegan desde Miami o Madrid. Después de prometer la autosuficiencia socialista, importa la mayor parte de los alimentos que consume –incluso desde EE UU–. Y después de proclamar la superioridad del modelo estatal centralizado, sobrevive gracias a remesas enviadas desde los mismos países capitalistas que denuncia en cada declaración oficial.

Mientras tanto, en un salón climatizado de La Habana, un centenar de representantes de la extrema izquierda internacional aprueba otra resolución contra el capitalismo. A pocas cuadras, millones de cubanos siguen esperando algo mucho más revolucionario: hablar sin miedo, que vuelva la luz y que el litro de aceite de girasol no cueste tres salarios.



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MARCO RUBIO advierte de que La Habana “no tendrá escapatoria” y que EE UU será implacable. CUBA-EE UU. * MARCO RUBIO warns that Havana “will have no escape” and that the U.S. will be “implacable. CUBA-U.S. PHOTOS.

“Cuando termine esta Administración, como mínimo Cuba estará en una trayectoria irreversible hacia un futuro diferente”, dijo el secretario de Estado, Marco Rubio. / EFE/EPA/SAMUEL CORUM

MARCO RUBIO advierte de que La Habana “no tendrá escapatoria” y que EE UU será implacable”. CUBA-EE UU.

‘Axios’ asegura que Cuba se ha convertido en una “colonia renegada ‘de facto’” de Washington.


MADRID- LA HABANA- Las sanciones estadounidenses contra el régimen cubano no harán más que endurecerse. Así quiso dejarlo claro Marco Rubio, secretario de Estado de EE UU, en declaraciones a Axios.



La campaña de presión ha llevado a que Cuba dependa de EE UU para importar alimentos, combustible, medicinas y hasta dólares, que llegan a través de las remesas y de las mulas. A partir de esta constatación, Axios llega a afirmar que Cuba se ha convertido en una “colonia renegada de facto” de EE UU.

“Lo que estamos tratando de enseñarles es que no hay válvulas de escape”, dijo Rubio al medio estadounidense, al explicar la estrategia de presión de Washington contra el Gobierno cubano.



Sobre la reciente apertura económica en Cuba, que supuestamente permitiría una actividad empresarial privada mayor que en cualquier otro momento desde 1959, Rubio sostuvo que el régimen solo está ganando tiempo al simular reformas mientras busca formas de evadir las sanciones.

“No pueden limitarse a esperar a que se nos pase. Esto no va a desaparecer en los próximos dos años y medio”


“Cada vez que crean un nuevo mecanismo para tratar de zafarse del nudo corredizo, nosotros simplemente se lo cerramos”, dijo Rubio. “No pueden limitarse a esperar a que se nos pase. Esto no va a desaparecer en los próximos dos años y medio”.

El secretario de Estado también anunció que seguirá endureciendo las sanciones y aseguró que la Administración estadounidense no tiene prisa. “Hemos aprendido el concepto de paciencia y persistencia”, afirmó, antes de añadir: “Estoy convencido de que, cuando termine esta Administración, como mínimo Cuba estará en una trayectoria irreversible hacia un futuro diferente”.



El medio revela también que en EE UU persisten las dudas sobre Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro –conocido como El Cangrejo–, como interlocutor para un posible cambio de Gobierno en Cuba. Un funcionario estadounidense dijo a Axios: “Cuando Raúl [Castro] ya no esté, ¿cuál será su estatus? ¿Quién lo protegerá?”.

Según el medio, aunque EE UU ha intentado establecer vínculos con otros funcionarios cubanos y explorar cómo formar una coalición favorable, la misma fuente ya citada reconoció que “es difícil sacar conclusiones porque ese sistema [cubano] es muy paranoico”.

“Estoy convencido de que, cuando termine esta Administración, como mínimo Cuba estará en una trayectoria irreversible hacia un futuro diferente”


Sobre el “grupo de trabajo secreto de la CIA” que operaría en Cuba, cuya existencia fue filtrada el miércoles por funcionarios de la comunidad de inteligencia estadounidense, un alto funcionario de la Administración aseguró a Axios que “no hay nada nuevo en esto, más allá de hacerle saber al régimen que lo estamos vigilando”.





Respecto al reciente informe del Departamento de Estado titulado Cuba: La capital del comunismo del siglo XXI, funcionarios estadounidenses reconocieron que el documento “sienta las bases” para una mayor acción contra Cuba. Rubio, sin embargo, no quiso precisar qué podría significar eso. Según Axios, Donald Trump tampoco ha descartado una acción militar contra la Isla.

El medio revela además que, como consecuencia del endurecimiento de la campaña de presión estadounidense contra el régimen cubano –con sanciones a más de 40 entidades vinculadas al Estado, tanto cubanas como extranjeras, y a 38 personas sujetas a restricciones de visado y revocaciones de residencia–, durante los primeros seis meses del año las exportaciones de combustible de EE UU a Cuba aumentaron hasta los 96 millones de dólares, según el Consejo Económico y Comercial EE UU-Cuba (US-Cuba Trade).

“Trump y Rubio han iniciado el programa de sanciones más eficaz contra un país objetivo que cualquiera de sus predecesores”, afirmó el presidente del Consejo, John Kavulich. “Existimos desde 1994 y nunca habíamos visto algo así”.



“Trump y Rubio han iniciado el programa de sanciones más eficaz contra un país objetivo que cualquiera de sus predecesores”.

Un empresario vinculado al comercio de combustible aseguró a Axios que algunas empresas cubanas han llegado incluso a enviar mulas humanas a Miami, cargados con gruesas cadenas de oro para utilizarlas como moneda de cambio, debido a que las restricciones bancarias de EE UU imposibilitan las transacciones financieras con La Habana.

Desde que Venezuela dejó de suministrar combustible a Cuba, el pasado 3 de enero, la Isla apenas logra sostener el funcionamiento de su sistema eléctrico. El Gobierno de Maduro enviaba a la Isla unos 100.000 barriles diarios de petróleo, de acuerdo con Axios. Según Rubio, el régimen cubano revendía aproximadamente la mitad del petróleo venezolano para obtener divisas.

“Por primera vez en la historia de Cuba, al país le faltan dos cosas en las que siempre ha confiado: un patrocinador externo y la falta de atención de EE UU como máxima prioridad”, dijo Rubio. “No van a conseguir un patrocinador en los próximos dos años y medio, así que esa es la dinámica que ha cambiado”, añadió. “Eso los ha obligado a caer en una situación muy difícil”.



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MARCO RUBIO: “ESTADOS UNIDOS NO TOLERARA UN ESTADO RENEGADO” AL ANUNCIAR LAS NUEVA SANCIONES. * MARCO RUBIO: “THE UNITED STATES WILL NOT TOLERATE A ROGUE STATE,” UPON ANNOUNCING THE NEW SANCTIONS. PHOTOS.

MARCO RUBIO: “ESTADOS UNIDOS NO TOLERARA UN ESTADO RENEGADO” AL ANUNCIAR LAS NUEVA SANCIONES.

Rubio sobre las nuevas sanciones al régimen cubano: ‘EEUU no tolerará un Estado renegado’. El Departamento del Tesoro asegura que las sanciones no buscan impedir el envío de alimentos, medicinas y equipos médicos a Cuba, mientras relatores de la ONU alertan sobre el agravamiento de la crisis humanitaria.



WASHINGTON- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirió este jueves que Washington “no tolerará un Estado renegado” al anunciar el nuevo paquete de sanciones contra cinco entidades cubanas y ocho personas vinculadas con la obtención de armamento para el régimen, al tiempo que advirtió que cualquier empresa o institución financiera extranjera que mantenga relaciones con los sancionados podría exponerse también a medidas punitivas.


“El régimen comunista cubano es un patrocinador estatal del terrorismo que espía a Estados Unidos, arma a radicales de izquierda violentos, difunde una ideología marxista venenosa y sirve como base de operaciones para Rusia, China e Irán a solo 90 millas de nuestras costas”, afirmó Rubio en un mensaje publicado en la red social X.

El jefe de la diplomacia estadounidense sostuvo que la Administración de Donald Trump “no tolerará un Estado renegado que albergue operaciones militares, de inteligencia y terroristas hostiles” cerca del territorio estadounidense.

Rubio añadió que “cualquiera que apoye, patrocine o proporcione servicios a estos actores sancionados corre el riesgo de ser sancionado”, por lo que instó a bancos y empresas extranjeras a cesar de inmediato cualquier relación con las entidades afectadas.


El anuncio se produce en medio de la intensificación de la campaña de presión económica de Washington contra el régimen cubano, que desde junio ha ampliado las sanciones dirigidas contra empresas vinculadas al aparato estatal y, más recientemente, contra el sector energético.

El Tesoro aclara el alcance humanitario de las sanciones

Este mismo jueves, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), del Departamento del Tesoro, publicó una respuesta oficial para aclarar el alcance de la Orden Ejecutiva 14404 respecto a las actividades humanitarias en Cuba.


La agencia sostuvo que, como norma general, las sanciones estadounidenses “no están enfocadas en interrumpir la entrega de alimentos, medicinas o dispositivos médicos” a la Isla.

Según la OFAC, el Gobierno estadounidense no pretende sancionar a personas o entidades no estadounidenses que participen en transacciones relacionadas, directa o indirectamente, con el suministro de productos agrícolas, alimentos, medicamentos, dispositivos médicos, piezas de repuesto y actualizaciones de software para equipos médicos, incluso cuando dichas operaciones involucren a personas o entidades designadas bajo la Orden Ejecutiva 14404.

La oficina añadió que Washington trabaja para poner en marcha un programa de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria destinada directamente a los cubanos, canalizada a través de organizaciones independientes autorizadas por el Gobierno estadounidense.


No obstante, la OFAC precisó que las operaciones humanitarias que queden fuera de los supuestos contemplados serán evaluadas caso por caso, dando prioridad a aquellas relacionadas con asistencia humanitaria.



Relatores de la ONU alertan sobre el impacto de las sanciones

Las nuevas medidas estadounidenses coincidieron con una declaración de varios relatores especiales y expertos independientes del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, quienes advirtieron que la ampliación de las sanciones podría agravar la crisis que atraviesa Cuba.

En un comunicado divulgado el jueves, los expertos calificaron las medidas coercitivas unilaterales como un intento de alterar el orden constitucional de un Estado soberano mediante presión económica y reclamaron a la comunidad internacional actuar para evitar que la Isla se convierta en una “Gaza silenciosa”, replicando una narrativa utilizada recientemente por congresistas estadounidenses tras visitar Cuba.


Los firmantes señalaron que las restricciones aplicadas al sector energético desde julio dificultan aún más la adquisición de combustible, incluso con fines humanitarios, en un contexto marcado por la escasez y los apagones nacionales registrados en los últimos meses.

También sostuvieron que el deterioro simultáneo del sistema energético, el transporte, el riego y otros servicios esenciales incrementa la vulnerabilidad de amplios sectores de la población y denunciaron que la crisis amenaza derechos como la alimentación, la salud y el desarrollo.

Los expertos criticaron además un informe publicado por el Departamento de Estado el pasado 20 de julio, en el que Estados Unidos describió al régimen de Cuba como una amenaza para su seguridad nacional y la estabilidad hemisférica, al considerar que ese documento no aporta pruebas concretas que sustenten acusaciones de apoyo al terrorismo o actividades subversivas por parte del régimen cubano.


La declaración pidió a Washington revocar las medidas que considera contrarias al derecho internacional e instó al Consejo de Seguridad y a la Asamblea General de Naciones Unidas a abordar el asunto como una cuestión de paz y seguridad internacionales.

Precisamente las sanciones del jueves siguen al mencionado informe del 20 de julio, titulado Cuba: La capital del comunismo del siglo XXI, que narra las continuas alianzas del régimen cubano con Rusia y China. Ambos gobiernos “han suministrado a Cuba material militar, tecnologías de vigilancia y otras capacidades de seguridad”, recordó el Departamento de Estado. También recordó que el reporte analiza “cómo el régimen cubano ha posicionado a la Isla como base para que una amplia gama de adversarios extranjeros realice operaciones contra Estados Unidos”.



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