
TRUMP VUELVE A BROMEAR con lanzar a MARCO RUBIO en paracaídas sobre Cuba para que «lo resuelva». PHOTOS.
CIBERCUBA- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a bromear la noche del viernes 6 de noviembre con enviar al secretario de Estado, Marco Rubio, en paracaídas sobre Cuba para que «resuelva» la situación de la isla.
La declaración se produjo durante una intervención en el CPAC Circle Retreat and Gala, un encuentro privado del movimiento conservador estadounidense celebrado en el club Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida. El momento quedó recogido en un vídeo publicado por la propia Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en su cuenta oficial de X.
«Vamos a lanzarlo en paracaídas sobre Cuba, así que ya lo resolverá Marco. Él lo resolverá. sus padres nacieron en Cuba, así que es una gran historia», afirmó Trump en tono humorístico.
El mandatario elogió además a Rubio como «el mejor secretario de Estado» y volvió a destacar sus raíces cubanas. El comentario no estuvo acompañado de ningún anuncio de operaciones militares ni de medidas concretas hacia la isla.
El encuentro de CPAC, celebrado entre el 4 y el 7 de noviembre, reunió en Mar-a-Lago a dirigentes políticos, donantes y representantes del movimiento conservador estadounidense.
Durante la jornada del viernes también intervinieron Rubio y Stephen Miller, este último designado ese mismo día nuevo jefe de Gabinete de la Casa Blanca, en sustitución de Susie Wiles, con efectividad a partir del lunes 9 de noviembre.
Miller pronunció su primer discurso público tras el nombramiento, en el que afirmó que Estados Unidos no existiría sin Trump y le prometió su «lealtad absoluta». La reunión tuvo lugar apenas tres días después de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que los republicanos perdieron el control de ambas cámaras del Congreso.
No es la primera vez que Trump recurre a la imagen de enviar a Rubio a Cuba.

El mandatario comenzó a desarrollar ese escenario al menos desde mayo de 2026, cuando propuso acercar el portaaviones USS Abraham Lincoln a unas 100 yardas de las costas cubanas, una vez concluidas las operaciones militares estadounidenses contra Irán.
En septiembre, durante la semana de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, sugirió dejar a Rubio en Cuba desde un portaaviones para que «resolviera el resto». El 23 de octubre, durante un mitin en Fort Myers, Florida, imaginó buques estadounidenses pasando a unas 50 yardas de la costa cubana y al secretario de Estado encargado de «cerrar el acuerdo».
Cuatro días después, el 27 de octubre, durante un mitin en Corpus Christi, Texas, Trump utilizó por primera vez en esa secuencia la imagen del paracaídas: «Lo vamos a lanzar en paracaídas, simplemente lo dejamos caer y él lo resolverá». Aquella intervención, en la que llamó a Rubio al escenario entre los aplausos del público, tuvo lugar durante una gira de campaña por Texas.
El 1 de noviembre, durante un mitin en Salina, Kansas, Trump volvió a bromear con el secretario de Estado, esta vez fingiendo que podría despedirlo porque se estaba volviendo «demasiado popular». «Si se vuelve aún más popular, voy a decir: “¡Estás despedido!”», comentó entre risas, después de invitarlo a subir al escenario.
Las declaraciones del viernes en Mar-a-Lago se produjeron en un momento políticamente significativo para Rubio. Tras las elecciones legislativas del 3 de noviembre, circularon versiones sobre su posible salida del Gobierno para preparar una candidatura presidencial en 2028.
El Departamento de Estado las calificó de «noticias falsas completamente infundadas», mientras que la Casa Blanca las describió como «teorías conspirativas falsas e infundadas».
El propio Rubio desmintió los rumores en una entrevista con The New York Times, publicada en vísperas del encuentro: «Trabajar para el presidente Trump hasta el final de su mandato siempre ha sido mi plan», aseguró.
El nuevo elogio de Trump a Rubio durante la reunión de CPAC constituye otra muestra pública de respaldo al secretario de Estado tras las especulaciones sobre su futuro político.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, ocupa simultáneamente los cargos de secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional desde el 22 de septiembre. Ha desempeñado un papel central en la política de máxima presión de Washington hacia La Habana. Un perfil publicado en mayo por The Guardian presentó la caída del régimen cubano como uno de los principales objetivos de su trayectoria política y un posible elemento definitorio de su legado.
El 26 de octubre, Rubio fue más explícito sobre la posición estadounidense: «Cuba necesita un cambio muy drástico», declaró ante periodistas, al tiempo que distinguió la situación de la isla del proceso político que atraviesa Venezuela.
Aunque Trump ha reiterado las bromas sobre portaaviones y paracaídas, y ha vinculado repetidamente el futuro de Cuba a la conclusión de las operaciones estadounidenses en Irán, ninguna de esas declaraciones ha venido acompañada de una orden militar pública ni de un plan operativo oficial para intervenir en la isla.
El presidente tampoco ha precisado qué papel concreto desempeñaría Rubio en un eventual acuerdo o transición política en Cuba.

Agencies/ CiberCuba/ Internet Photos/ CUBA (HOY)/ Arnoldo Varona
THE CUBAN HISTORY, HOLLYWOOD.






