OLA DE DEPORTACIONES de “ilegales” desde La Habana hacia las provincias. Cuba Por Dentro. PHOTOS.. * WAVE OF DEPORTATIONS of “illegals” from Havana to the provinces. Cuba from the Inside. PHOTOS.

La vigilancia comienza con la identificación de los migrantes en controles policiales aleatorios o inspecciones domiciliarias apoyadas por los CDR. / 14ymedio

OLA DE DEPORTACIONES de “ilegales” desde La Habana hacia las provincias. Cuba Por Dentro. PHOTOS.

Es una violación del artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos sobre el derecho de “toda persona a escoger libremente su residencia”. La vigilancia comienza con la identificación de los migrantes en controles policiales aleatorios o inspecciones domiciliarias apoyadas por los CDR.

MADRID – LA HABANA- El reciente operativo policial en San Miguel del Padrón, en el que –en palabras de la prensa oficial– el Ministerio del Interior y la Policía Nacional detuvieron a “personas indocumentadas e ilegales en la capital con conducta desajustada”, y testimonios como el de Yoani Sánchez, directora de 14ymedio, evidencian una realidad de la que el régimen evita hablar: las crecientes detenciones de cubanos en La Habana solo por no residir en la dirección que indica su carné de identidad.



“Dos policías –guantanameros– me detuvieron en plena vía pública y, cuando vieron que mi domicilio estaba en Guantánamo, me amenazaron con deportarme para oriente”, cuenta a este diario un lector que denuncia su experiencia como ejemplo de haber sido “víctima del acoso contra los ‘ilegales’ en La Habana”.

Este mismo viernes se informó además de que el pastor evangélico Rolando Fidel Pérez Lora, conocido como “Pregonero de Cristo”, recluido en Villa Marista –sede de la Seguridad del Estado– en medio de la actual ola de detenciones contra activistas y opositores, será trasladado forzosamente a Las Tunas. Este es un ejemplo de cómo el control migratorio se utiliza además como mecanismo de represión contra el disenso.

Los casos evidencian cómo se ha incrementado la aplicación de una normativa que restringe la libertad de movimiento de los cubanos dentro de su propio país. El uso de términos como “ilegal” y “deportación” por parte de las propias autoridades y medios oficiales pone de relieve la violencia de esta discriminación regional, al referirse a los residentes de provincia como si fueran naturales de una nación extranjera.



El uso de términos como “ilegal” y “deportación” por parte de las propias autoridades y medios oficiales pone de relieve la violencia de esta discriminación regional
Javier Larrondo, presidente de la organización independiente Prisoners Defenders, explica que “el cubano no identifica que eso es una violación de sus derechos y que, por lo tanto, es un convicto de conciencia, en el sentido de que es un convicto por violación de sus derechos fundamentales”.

La legislación que se aplica a quienes viven en la capital sin autorización de residencia es el Decreto Ley 217, aprobado en 1997, titulado “Regulaciones Migratorias Internas para la Ciudad de La Habana y sus Contravenciones”.

La normativa impone que cualquier persona de otra provincia que desee domiciliarse en La Habana debe obtener antes un permiso administrativo: una autorización del gobierno municipal del territorio donde esté ubicada la vivienda en la que pretenda residir. Esto significa que las autoridades lo manejan como un derecho de admisión discrecional, mediante el cual autorizan o no la residencia en la capital. Sin un documento acreditativo de las entidades municipales, los cubanos de otras provincias se exponen a multas y a ser devueltos a su lugar de origen.


La complejidad para acceder a este permiso institucional explica que muchos ciudadanos de provincia que se trasladan a la capital no cuenten con sus documentos actualizados para ser considerados “legales”. Por esta misma falta de derechos de movimiento y discriminación regional, motes como “palestinos” o “sin tierra” se han hecho habituales para referirse a los cubanos originarios del oriente del país que residen en La Habana, “la capital de todos los cubanos”, como reza su eslogan.

Motes como “palestinos” o “sin tierra” se han hecho habituales para referirse a los originarios del oriente del país que residen en La Habana, “la capital de todos los cubanos”.

En los comentarios a la publicación oficial sobre las detenciones a “ilegales e indocumentados” en San Miguel del Padrón, algunos usuarios también relataron su experiencia con esta discriminación migratoria. Una residente de Santiago de Cuba relató sobre la visita que hizo a su padre en Nuevo Vedado: “Estábamos paseando por la avenida 23 y un policía nos paró y nos pidió documentación y empezó a preguntarnos por qué había ido y cuánto tiempo iba a estar, y si había traído un traslado por un mes de Santiago de Cuba para La Habana”.



El mecanismo de vigilancia comienza con la identificación de los migrantes, ya sea en controles aleatorios en la calle por parte de la Policía Nacional o en inspecciones domiciliarias que cuentan con el respaldo de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR). Después de la multa, se le impone al ciudadano un plazo inferior a 72 horas para regresar a su provincia. Si no se cumple esa salida voluntaria, el traslado se hace por la fuerza: los afectados pasan por centros de retención temporal –entre ellos, el conocido como El Vivac–, y son devueltos a sus provincias en autobuses o trenes custodiados por la policía.

El Gobierno justificó la norma en 1997 por la presión demográfica sobre la vivienda, el empleo, el transporte y los suministros básicos. Organizaciones como Human Rights Watch (HRW), Cubalex y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han calificado estas prácticas como violaciones graves de la libertad de movimiento.

La Constitución cubana que se aprobó en 2019 reconoce en su artículo 52 la libertad de las personas para entrar, permanecer, transitar y salir del territorio nacional, y para cambiar de domicilio o residencia, “sin más limitaciones que las establecidas por la ley”. Esa salvedad deja un amplio margen al Estado.



Las regiones alejadas de La Habana, las más abandonadas por la gestión estatal, son también las que sufren con más fuerza el deterioro de las condiciones de vida
La migración interna en Cuba responde a una lógica que se repite en el mundo: la gente se desplaza desde zonas menos desarrolladas hacia ciudades con más dinamismo económico. En el contexto de la crisis actual, las regiones alejadas de La Habana, las más abandonadas por la gestión estatal, son también las que sufren con más fuerza los apagones, la escasez de agua y el deterioro de las condiciones de vida en general.

Decidir dónde se vive dentro del propio país es un derecho básico, y el derecho internacional lo reconoce desde hace décadas. De acuerdo con la organización independiente Cubalex, calificar como “ilegal” a un cubano por vivir en La Habana carece de todo fundamento en el derecho internacional. La Declaración Universal de Derechos Humanos lo recoge en su artículo 13: toda persona puede circular libremente y elegir su residencia dentro de las fronteras de un Estado. El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos lo desarrolla en su artículo 12: “toda persona que se halle legalmente en el territorio de un Estado tendrá derecho a circular libremente por él y a escoger libremente en él su residencia”.



Cubalex también señala que estos arrestos son incompatibles con la prohibición de la detención arbitraria, de acuerdo con el Comité de Derechos Humanos.

El Gobierno cubano denuncia con frecuencia las políticas migratorias de Estados Unidos. El pasado martes, el viceministro de Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, volvió a hacerlo en un extenso mensaje en redes sociales. Hay una contradicción cuando el Gobierno censura las detenciones y expulsiones de migrantes en EE UU, pero aplica dentro de Cuba medidas que pueden terminar con ciudadanos devueltos por la fuerza a sus provincias. Ambos procedimientos pueden afectar la libertad, la vida familiar y el acceso a garantías básicas.


Agencies/ 14yMedio/ Internet Photos/ CUBA (HOY) / Arnoldo Varona
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TRUMP VUELVE A BROMEAR con lanzar a MARCO RUBIO en paracaídas sobre Cuba para que «lo resuelva». PHOTOS. * TRUMP JOKES AGAIN about parachuting MARCO RUBIO into Cuba so he can “sort things out.” PHOTOS.

TRUMP VUELVE A BROMEAR con lanzar a MARCO RUBIO en paracaídas sobre Cuba para que «lo resuelva». PHOTOS.


CIBERCUBA-
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a bromear la noche del viernes 6 de noviembre con enviar al secretario de Estado, Marco Rubio, en paracaídas sobre Cuba para que «resuelva» la situación de la isla.

La declaración se produjo durante una intervención en el CPAC Circle Retreat and Gala, un encuentro privado del movimiento conservador estadounidense celebrado en el club Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida. El momento quedó recogido en un vídeo publicado por la propia Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en su cuenta oficial de X.

«Vamos a lanzarlo en paracaídas sobre Cuba, así que ya lo resolverá Marco. Él lo resolverá. sus padres nacieron en Cuba, así que es una gran historia», afirmó Trump en tono humorístico.

El mandatario elogió además a Rubio como «el mejor secretario de Estado» y volvió a destacar sus raíces cubanas. El comentario no estuvo acompañado de ningún anuncio de operaciones militares ni de medidas concretas hacia la isla.

El encuentro de CPAC, celebrado entre el 4 y el 7 de noviembre, reunió en Mar-a-Lago a dirigentes políticos, donantes y representantes del movimiento conservador estadounidense.


Durante la jornada del viernes también intervinieron Rubio y Stephen Miller, este último designado ese mismo día nuevo jefe de Gabinete de la Casa Blanca, en sustitución de Susie Wiles, con efectividad a partir del lunes 9 de noviembre.

Miller pronunció su primer discurso público tras el nombramiento, en el que afirmó que Estados Unidos no existiría sin Trump y le prometió su «lealtad absoluta». La reunión tuvo lugar apenas tres días después de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que los republicanos perdieron el control de ambas cámaras del Congreso.

No es la primera vez que Trump recurre a la imagen de enviar a Rubio a Cuba.



El mandatario comenzó a desarrollar ese escenario al menos desde mayo de 2026, cuando propuso acercar el portaaviones USS Abraham Lincoln a unas 100 yardas de las costas cubanas, una vez concluidas las operaciones militares estadounidenses contra Irán.

En septiembre, durante la semana de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, sugirió dejar a Rubio en Cuba desde un portaaviones para que «resolviera el resto». El 23 de octubre, durante un mitin en Fort Myers, Florida, imaginó buques estadounidenses pasando a unas 50 yardas de la costa cubana y al secretario de Estado encargado de «cerrar el acuerdo».

Cuatro días después, el 27 de octubre, durante un mitin en Corpus Christi, Texas, Trump utilizó por primera vez en esa secuencia la imagen del paracaídas: «Lo vamos a lanzar en paracaídas, simplemente lo dejamos caer y él lo resolverá». Aquella intervención, en la que llamó a Rubio al escenario entre los aplausos del público, tuvo lugar durante una gira de campaña por Texas.


El 1 de noviembre, durante un mitin en Salina, Kansas, Trump volvió a bromear con el secretario de Estado, esta vez fingiendo que podría despedirlo porque se estaba volviendo «demasiado popular». «Si se vuelve aún más popular, voy a decir: “¡Estás despedido!”», comentó entre risas, después de invitarlo a subir al escenario.

Las declaraciones del viernes en Mar-a-Lago se produjeron en un momento políticamente significativo para Rubio. Tras las elecciones legislativas del 3 de noviembre, circularon versiones sobre su posible salida del Gobierno para preparar una candidatura presidencial en 2028.

El Departamento de Estado las calificó de «noticias falsas completamente infundadas», mientras que la Casa Blanca las describió como «teorías conspirativas falsas e infundadas».

El propio Rubio desmintió los rumores en una entrevista con The New York Times, publicada en vísperas del encuentro: «Trabajar para el presidente Trump hasta el final de su mandato siempre ha sido mi plan», aseguró.

El nuevo elogio de Trump a Rubio durante la reunión de CPAC constituye otra muestra pública de respaldo al secretario de Estado tras las especulaciones sobre su futuro político.

Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, ocupa simultáneamente los cargos de secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional desde el 22 de septiembre. Ha desempeñado un papel central en la política de máxima presión de Washington hacia La Habana. Un perfil publicado en mayo por The Guardian presentó la caída del régimen cubano como uno de los principales objetivos de su trayectoria política y un posible elemento definitorio de su legado.

El 26 de octubre, Rubio fue más explícito sobre la posición estadounidense: «Cuba necesita un cambio muy drástico», declaró ante periodistas, al tiempo que distinguió la situación de la isla del proceso político que atraviesa Venezuela.


Aunque Trump ha reiterado las bromas sobre portaaviones y paracaídas, y ha vinculado repetidamente el futuro de Cuba a la conclusión de las operaciones estadounidenses en Irán, ninguna de esas declaraciones ha venido acompañada de una orden militar pública ni de un plan operativo oficial para intervenir en la isla.

El presidente tampoco ha precisado qué papel concreto desempeñaría Rubio en un eventual acuerdo o transición política en Cuba.



Agencies/ CiberCuba/ Internet Photos/ CUBA (HOY)/ Arnoldo Varona
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PEKIN acusa a ESTADOS UNIDOS de sabotear sus vínculos con LA HABANA tras sancionar a sus empresas militares. * BEIJING accuses the United States of sabotaging its ties with Havana following the imposition of sanctions on its military-linked companies. PHOTOS.

PEKIN acusa a ESTADOS UNIDOS de sabotear sus vínculos con LA HABANA tras sancionar a sus empresas militares.


Washington apunta contra las estatales China National Electronic Import and Export Company (CEIEC) y Beijing H&C Technologies Co., Ltd.


DIARIO DE CUBA- La Cancillería de China calificó el viernes 6 de noviembre como un intento de “sabotaje” las nuevas sanciones de Estados Unidos contra el régimen de Cuba, que incluyen por primera vez a dos empresas del gigante asiático que suministran equipamiento militar y de inteligencia a La Habana.


El jueves, el Departamento del Tesoro de EEUU dio a conocer una nueva lista de sancionados por sus vínculos con el régimen cubano, que incluyó a las corporaciones estatales China National Electronic Import and Export Company (CEIEC) y Beijing H&C Technologies Co., Ltd.

Esas compañías fueron señaladas por Washington como suministradoras de equipos de vigilancia y componentes militares al Ministerio de las Fuerzas Armadas (MINFAR) cubano a través de la firma importadora de la Isla Sociedad Mercantil Duna S.A.

La reacción de Pekín

“China se opone firmemente a la injerencia y el sabotaje de Estados Unidos en la cooperación entre China y Cuba”, declaró en rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Pekín, Guo Jiakun.


El funcionario advirtió que China tomará “todas las medidas necesarias” para salvaguardar los intereses de sus empresas.

Según el portavoz, la cooperación entre Pekín y La Habana se lleva a cabo de forma “totalmente transparente”, y censuró las sanciones, que consideró un intento de ejercer una “jurisdicción extraterritorial”, pues “no tienen base en el Derecho Internacional”.

El vocero de la Cancillería de China durante una conferencia de prensa. MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES DE CHINA

Un conflicto geopolítico

No es este el primer conflicto entre Pekín y Washington debido a las presiones de EEUU contra el régimen de Cuba. Durante 2026, la Administración de Donald Trump ha endurecido sus acusaciones sobre la presencia de instalaciones de inteligencia chinas en Cuba, pasando de denunciar una cooperación estratégica entre La Habana y Pekín a atribuir públicamente a China la operación de tres instalaciones de inteligencia electrónica en la Isla.


En la Orden Ejecutiva 14380, del 29 de enero, en la que Washington designó a La Habana como una amenaza a su seguridad, se indica que el régimen de la Isla “permite a adversarios de EEUU establecer en la Isla capacidades militares y de inteligencia sofisticadas”.

El documento además apunta que La Habana mantiene una cooperación profunda en materia de inteligencia y defensa con China y advierte que la presencia de esas capacidades extranjeras constituye una amenaza directa para la seguridad nacional estadounidense.

En marzo, el general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur de EEUU, dijo durante una comparecencia ante el Comité de Servicios Armados del Senado que su principal preocupación con respecto a Cuba era la capacidad de recopilación de información de rivales geopolíticos tan cerca del territorio estadounidense.


En mayo, Trump firmó la Orden Ejecutiva 14404, que amplió las posibilidades de sancionar a personas y entidades relacionadas con el aparato de seguridad cubano y otros sectores económicos. En ese documento se acusa al régimen de la Isla de albergar instalaciones de adversarios extranjeros destinadas a identificar y explotar información sensible de seguridad nacional estadounidense, además de proporcionar “un entorno favorable para operaciones de inteligencia, militares y terroristas” de países considerados hostiles por Washington.

En junio, durante una audiencia del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el secretario de Estado, Marco Rubio, formuló una acusación más explícita. Entonces afirmó que el régimen de Cuba continúa albergando una cantidad considerable de instalaciones de inteligencia destinadas a recopilar información a favor de China y Rusia.


El mes siguiente, el Departamento de Estado atribuyó a China la operación de tres instalaciones de espionaje en Cuba en su informe “Cuba: The Capital of 21st Century Communism”. Según este, China mantiene una presencia permanente de recopilación de inteligencia en Cuba; Pekín opera activamente tres de las 18 instalaciones de inteligencia electrónica (SIGINT) identificadas en la Isla, y China y Rusia habrían triplicado el número de sus efectivos de inteligencia destinados a instalaciones cubanas desde 2023.

En agosto, Rubio declaró que EEUU no toleraría que Cuba albergase operaciones militares, de inteligencia y terroristas extranjeras a 90 millas del territorio estadounidense.

Agencies/ DDC/ Internet Photos/ CUBA (HOY)/ Arnoldo Varona
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