History of CubaAUTORIZA ESTADOS UNIDOS EL ENVIO DE 250.000 barriles de diésel y gasolina a Cuba. * THE UNITED STATES authorizes the shipment of 250,000 barrels of diesel and gasoline to Cuba. PHOTOS.

Fila de autos esperando comprar combustible en una gasolinera de La Habana. / 14ymedio

AUTORIZA ESTADOS UNIDOS EL ENVIO DE 250.000 barriles de diésel y gasolina a Cuba.

El combustible, destinado al sector privado, estará almacenado en tanques de Cupet bajo supervisión de la empresa Vanguard Energy. La compañía, con sede en Florida, negoció durante meses con Washington y La Habana un acuerdo a largo plazo para envíos similares “una vez al mes o cada 40 días”.


MADRID- LA HABANA- El primer acuerdo relevante entre Washington y La Habana lo protagoniza el bien más deseado por escaso de Cuba, el combustible. La empresa de energía Vanguard Energy, con sede en Coral Gables, ha cerrado un contrato con una importadora cubana para alquilar instalaciones de Cupet y almacenar combustible a gran escala, según adelantó este martes el Miami Herald. Además, de acuerdo con Bloomberg, la compañía prepara su primer envío de 250.000 barriles de diésel y gasolina que, calcula el Gobierno estadounidense, cubrirá unos 11 días de la demanda habitual.

El acuerdo ha sido fruto, explica el Miami Herald, de meses de conversaciones entre Vanguard, las autoridades cubanas y funcionarios estadounidenses, según informó la compañía en un comunicado. “Es el cambio comercial más significativo en el sector de combustibles de Cuba en décadas”, agrega el texto.

“Buscamos traer un buque de tamaño razonable, con capacidad para más de 250.000 barriles de diésel y gasolina regular de 87 octanos, para almacenarlos en un tanque” una vez al mes o cada 40 días, dijo Matthew Klann, presidente de Vanguard Energy, a la prensa, que especificó que ya hay algunos primeros clientes previstos, entre ellos la Embajada de Estados Unidos en La Habana. Matthew Aho, asesor del bufete de abogados Akerman, con sede en Miami y negociador del acuerdo, añadió que este paso permitirá que el combustible llegue cada vez en mayor cantidad al sector privado y, de este modo, bajen los precios.


“Buscamos traer un buque de tamaño razonable, con capacidad para más de 250.000 barriles de diésel y gasolina regular de 87 octanos, para almacenarlos en un tanque” una vez al mes o cada 40 días.

La idea ya no es un suministro pequeño, sino la privatización del sector. “A medida que el proceso avance, parezca funcionar, y sea auditable, y tanto Estados Unidos como Cuba vean los beneficios de la privatización en su mercado de combustibles, cabría esperar que se avance más, que más empresas puedan entrar, que las gasolineras puedan vender al sector privado y que el mercado energético y el mercado de combustibles comiencen a florecer de nuevo”, agregó Klann.

“Este sería el primer proceso de este tipo en Cuba, para demostrar a ambas partes que la privatización del mercado de combustibles es la forma correcta de gestionar este negocio”, agregó el presidente.



Vanguard Energy, dedicada al comercio regional de combustible en el Caribe y Latinoamérica, aprovechó desde el principio la autorización del Gobierno de EE UU para vender gasolina al sector privado cubano –autorizado, a su vez, a comprarlo desde febrero por el régimen–, pero hasta ahora solo podía hacerlo en pequeñas cantidades. Los isotanques, con una capacidad de poco más de 20.000 litros deben ser devueltos por Cuba después de vaciarlos, un proceso caro e ineficiente.

El acuerdo ahora cambia las cosas. “No se trata de que se lo entreguemos a Cupet; sino de establecer una presencia física en la Isla, donde una persona estadounidense, sujeta a la legislación estadounidense, tiene derecho a inspeccionar el combustible, posee la titularidad del mismo y este solo se distribuye una vez que se haya pagado en Estados Unidos”, dijo al Miami Herald Augusto Maxwell, abogado de Akerman. El hecho supone una concesión del régimen cubano, que permite auditorías estadounidenses en suelo cubano y que el dinero no entre en el sistema bancario de la Isla. Esto último blinda también a la empresa frente a las sanciones derivadas del embargo.



Akerman afirmó que el contrato cumple con las exigencias de las leyes estadounidenses. “Vamos a poder brindar al Gobierno estadounidense una trazabilidad absoluta de las ventas”, dijo Maxwell, entre ellas la imposibilidad de vender al Gobierno cubano, a las Fuerzas Armadas ni a las personas individualmente sancionadas. El abogado sostiene que el contrato tiene garantías que incluyen mantener la propiedad del combustible, controlar a quién se vende y la capacidad de monitorear e inspeccionar el combustible almacenado.

“Las ventas se limitarán a los clientes que completen satisfactoriamente el programa de debida diligencia de Vanguard, lo que garantiza la transparencia, la rendición de cuentas y el cumplimiento de las regulaciones estadounidenses aplicables”, declaró la empresa en un comunicado. “Para cumplir con las leyes estadounidenses, Vanguard también implementará salvaguardias para garantizar que el combustible no se desvíe al Gobierno cubano ni a empresas estatales sancionadas por Estados Unidos”.


Las primeras reacciones en redes sociales han sido de escepticismo cuando no de decepción. “Eso es lo que están buscando negocio y dinero. Y el pueblo que lo parta un rayo”.

Los retos son, no obstante, numerosos. La compañía ha vendido el acuerdo como una “gran victoria de la política estadounidense”, pero la noticia ha generado malestar en algunos sectores. Las primeras reacciones en redes sociales han sido de escepticismo cuando no de decepción. “Eso es lo que están buscando negocio y dinero. Y el pueblo que lo parta un rayo”, lamentaba una usuaria en Facebook.

Entre las principales ideas lanzadas, en su mayoría, por cubanoamericanos: la nula fe en que el Gobierno no se beneficie, las dudas sobre la existencia de un sector privado realmente independiente, la desconfianza por que el combustible no sea revendido al Estado y la preocupación por que la empresa Vanguard Energy tenga algún nexo desconocido con el régimen. “Otra prueba más de que en Cuba no va a pasar nada. Es un maldito chiste”, resumía otro.

El Departamento de Estado y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba eludieron responder a las preguntas del Miami Herald, que considera este paso como un inicio para que cada vez más empresas estadounidenses participen en el sector energético cubano y, posteriormente, la apertura de otros sectores al mercado privado.

“Abre las puertas a innumerables distribuidores independientes y ayuda a que empresas más grandes que Vanguard Energy se entusiasmen y comiencen a operar en Cuba. Esto también facilita una posible transición. Contaremos con el conocimiento necesario para suministrar petróleo a Cuba, gracias a la experiencia adquirida con Vanguard”, dijo al diario el experto de la Universidad de Texas Jorge Piñón, preguntado por el asunto.



Agencies/ 14yMedio/ Internet Photos/CUBA(HOY)/ Arnoldo Varona.
THE CUBAN HISTORY, HOLLYWOOD.

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