
MARIANAO, LA HABANA, CUBA(NO.1); QUE FUE Y LO QUE ES HOY. PHOTOS.
Hasta 1976 todo el territorio habanero ubicado al oeste del río Almendares se llamaba Marianao. Con la nueva división político-administrativa el antiguo municipio se dividió en tres: Marianao, Playa y La Lisa. Sin embargo, la distribución histórica permite ilustrar mejor el carácter y evolución de una región que inició interrelacionada y que solo en el último siglo definió una urbanización diferenciada entre norte y sur.
Como otras regiones del contorno habanero, inicialmente sirvió de provecho por sus recursos naturales. Primero fueron sus bosques y luego la producción de sus fincas dedicadas a la agricultura y la ganadería. También hubo pescadores asentados en la costa, en las proximidades de los ríos Quibú y Almendares. El primer caserío oficialmente establecido fue el de Quemados, en 1720. Entonces todo estaba destinado a abastecer al núcleo portuario de La Habana Vieja, con el cual se conectaba por el Camino Real de Vuelta Abajo (más tarde Avenida 51). Esta primera población ubicada a la altura de la Calle 84, dio lugar al establecimiento de otros barrios cercanos.
El siglo XIX marcó un giro en el carácter eminentemente productivo de Marianao. Se cuenta que el primer gran estímulo fueron unas piscinas naturales creadas por manantiales que brotaban junto al río Quibú. Ellos definían una amplia zona de baño conocida como Los Pocitos, nombre que mantiene el barrio.
En 1827 se descubrió que uno de ellos tenía propiedades beneficiosas para el sistema digestivo, y en 1831 se le construyó una fuente con el objetivo de marcar el sitio y preservar sus aguas de fuentes contaminantes. Ubicada en las calles 57 y 138, la Fuente del Chorro es una sencilla pero vistosa estructura neoclásica construida por Ignacio Tovar. Se dice que desde entonces proveyó de agua potable al vecindario con el uso de “trenes de agua”, caballos cargados con barriles de cinco galones a cinco centavos.
El maravilloso paisaje natural de este espacio campestre surcado por el río Quibú, las piscinas naturales y el manantial medicinal constituyeron un poderoso atractivo para muchos visitantes y motivó la construcción de casas de verano que, con el tiempo, se establecieron como residencias definitivas, fomentando la paulatina urbanización de la zona. De entonces se conserva el poema “Los baños de Marianao” escrito en 1829 por Ignacio Valdés Machuca, considerado uno de los precursores de la poesía romántica y patriótica cubana.
En el poema, Valdés Machuca convierte a las bañistas en ninfas en un paisaje tropical: “Las náyades festivas/ piraguas del amor, el manso río/ surcan de Marianao, dividiendo/ el líquido cristal con albos brazos,/ y sus turgentes pomas nacaradas/ a flor del agua lucen a pedazos:/ libre la cabellera/ de trasparentes perlas salpicada/ sobre el cándido cuello les ondea:/ allegan a la margen matizada/ de lirios, de jazmines y azucenas,/ y de Flora el tapete de esmeralda/ saltan de gozo llenas:/ se ocultan al momento./ Do las flexibles y crujientes cañas/ que a las brizas se mecen./ Y el bejuco galán trepa y entolda,/ al pudor nudo, pabellón ofrecen”.
Poco tiempo después, se pusieron también de moda los baños de mar y en la costa marianense se instalaron unas casetas similares a las de Los Pocitos, cerca de la desembocadura del Quibú, donde existía un pequeño pueblo de pescadores. Sobre la concurrencia a estas playas escribió Manuel Costales en 1841: “en carretas cubiertas o enramadas con pencas de coco, y al lento paso de los bueyes empleaban una o dos horas en el tránsito y cantaban, reían o gritaban contestando los saludos de los vecinos que alborozados salían al encuentro”.

El trayecto era tan largo porque el único cruce por el Almendares era a través de Puentes Grandes, con lo cual la diligencia debía ir por el sur para luego subir hasta el litoral. Entonces tuvo Marianao a su principal benefactor, Salvador Samá Martí. Este inmigrante catalán hizo una inmensa fortuna en Cuba con el comercio portuario, el tráfico de esclavos y la reparación naval, que luego diversificó hacia la banca, los ferrocarriles y los bienes raíces. En 1841, atraído por el manantial de aguas medicinales de Los Pocitos, alquiló una vivienda en 57 y 134, que luego compró y convirtió en su residencia definitiva de verano.
Probablemente en 1848 Samá Martí haya apoyado la construcción de La Glorieta, un inmueble de madera situado en la zona del actual Náutico, dedicado a bailes y fiestas. Pero su principal labor fue a través de la Sociedad de Fomento de Marianao, que presidió y fundó en 1857. Esta sociedad se encargó de la reparación de los baños, de apoyar los proyectos de urbanización y de obras puntuales como la recolocación de las vallas de peleas de gallos y la construcción del Teatro Concha (1857), luego Principal, en sustitución de La Glorieta.
La obra de mayor impacto promovida por Samá Martí fue la construcción del ferrocarril de Marianao en 1863, que dio vía expedita hacia La Habana del oeste y sus playas. La línea partía de la Estación de Concha, situada en Carlos III entre Árbol Seco y Retiro, y llegaba a la de Samá, en 43 entre 124 y 130. Puede tenerse una idea de la afluencia de visitantes y de su éxito si se conoce que, en el primer año, el ferrocarril tuvo una utilidad de 40.000 pesos. En 1884 se le extendió un ramal hasta la playa para agilizar la comunicación entre los poblados de Quemados de Marianao y Playa de Marianao, establecida desde antes por una calzada.
Esta vía fue construida por la Sociedad de Fomento entre 1858 y 1864, diseñada por el maestro de obras Simón Teja y concluida por el reconocido ingeniero Julio Sagebien. Desde Quemados pasaba entre los futuros terrenos de Columbia y Country Club, y terminaba en la zona del Náutico, donde entonces estaba el teatro y algunas residencias importantes como la casa de verano de Catalina Pons de Pérez de la Riva, y el histórico Torreón de Marianao.
A partir de entonces, las playas de Marianao se describen como improvisado casino que funcionaba en las casas, en el teatro y en las calles, donde se practicaban distintos juegos de azar. También por la playa se establecieron muchos puestos de frituras, que definieron el ambiente playero que pervivió durante la primera mitad del siglo XX. Acerca del destino de todos ellos y de los monumentos mencionados seguiremos hablando en el artículo próximo.

Agencies/ Yaniel Leal/ MarianaoLaHabana/ Internet Photos./ www.TheCubanHistory.com/Arnoldo Varona.
THE CUBAN HISTORY, HOLLWOOD.



MARIANAO, LA HABANA, CUBA (NO.1); QUE FUE Y LO QUE ES HOY. PHOTOS. * MARIANAO, HAVANA, CUBA (NO. 1); WHAT WAS AND WHAT IS TODAY. PHOTOS.