
Altar de la Virgen de la Caridad del Cobre en una iglesia cubana. Diario de Cuba
CUBA HOY- Los obispos católicos de Cuba demandan cambios urgentes y se ofrecen a mediar entre La Habana y Washington. PHOTOS.
‘El riesgo de un caos social y de violencia entre los hijos de un mismo pueblo es real’, alertan y piden al régimen ‘que se abra a su propio pueblo’.
LA HABANA- Más de seis meses después del importante mensaje publicado por la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, en el que denunciaban el resquebrajamiento integral de la Isla y demandaban al régimen cambios urgentes, este sábado las autoridades católicas publicaron un nuevo mensaje en el que lamentan que, desde entonces, “la situación ha empeorado y se ha agravado la angustia y la desesperanza”. Es por ello que los cambios “son cada vez más urgentes”.
“En aquel momento imaginábamos que las cosas no podían ir peor y que, por tanto, se abrirían caminos que permitieran, progresivamente, mejorar la vida de todos los que vivimos en esta tierra, favoreciendo a la vez un clima de respeto, para que todas las personas con opiniones diversas, pero deseosas de contribuir al desarrollo integral de la nación, pudieran hacerlo en los ámbitos donde se necesitan los cambios”, detallaron, lamentando que no haya ocurrido así.
Los obispos alertaron que “las noticias recientes, que anuncian, entre otras, la eliminación de toda posibilidad de que entre petróleo al país, disparan las alarmas, especialmente para los menos favorecidos. El riesgo de un caos social y de violencia entre los hijos de un mismo pueblo es real”.
Al hilo de lo anterior, ratificaron que “Cuba necesita cambios y son cada vez más urgentes, pero no necesita para nada más angustias ni dolor. No más sangre ni más lutos en las familias cubanas. ¡Demasiado hemos tenido en nuestra historia reciente! Queremos y anhelamos una Cuba renovada, próspera y feliz, pero sin aumentar el sufrimiento de los pobres, de los ancianos, de los enfermos, de los niños cubanos”.
Al tiempo que agradecieron los gestos de ayuda humanitaria llegados desde EEUU tras el paso devastador del huracán Melissa por el oriente de la Isla, las autoridades religiosas se ofrecieron para mediar en las crecientes tensiones entre Washington y La Habana. Si así les fuera solicitado, la Iglesia Católica de Cuba está dispuesta a “contribuir a rebajar el tono de las hostilidades entre las partes y crear espacios de fecunda colaboración en orden al bien común”.
No obstante, y a pesar de criticar las consecuencias que para el pueblo cubano supondría un escenario de combustible cero, los obispos enfatizaron que “el respeto a la dignidad y al ejercicio de la libertad de cada ser humano dentro de la propia nación no puede supeditarse ni condicionarse a las variables de los conflictos externos”. Es por ello que exigieron “que Cuba se abra a su propio pueblo, a todos los cubanos, sin exclusiones ni estrategias que busquen favorecer solamente a algunos”.
“Para esto, se necesita poner el bien de Cuba por encima de los intereses de una parte. Se necesita alma grande, a lo José Martí, cuando soñó y trabajó para que la patria fuera ‘con todos y para el bien de todos'”, añadieron.
En tal sentido, los obispos reflexionaron que “la historia ha mostrado que un ambiente de sana pluralidad y respeto recíproco dentro de un país precisamente es lo que ha contribuido, y no poco, a la distensión y al intercambio fructífero a nivel internacional”.
Así, enfatizaron que “la Iglesia Católica en Cuba continuará acompañando a este pueblo que amamos, en el modo propio que deriva de la misión que el Señor le confió. Continuará orando por todos, celebrando la fe, anunciando el Evangelio, sirviendo a los pobres, los enfermos, las familias y los presos. Continuará invitando a la conversión, a la vivencia del amor fraterno, de la justicia y la paz”.
Los obispos invocaron a la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, para que interceda y “que la sensatez y la cordura prevalezcan sobre las amenazas, discordias y posturas que parecen irreconciliables. Para que todos los hijos e hijas de esta tierra podamos vivir en paz, dignos y felices aquí”.
Los obispos recordaron lo escrito por ellos el pasado 15 de junio: “La realidad dolorosa y apremiante que experimentamos pide no quedarnos únicamente en los análisis, la descripción de los problemas y sus múltiples causas. Nos exige cambiar el rumbo de esta situación”.
Asimismo, concluyeron: “Es el momento de crear un clima, sin presiones ni condicionamientos internos y externos, donde se puedan llevar adelante los cambios estructurales, sociales, económicos y políticos que Cuba necesita”.
Agencies/ DDC/ Internet Photos/ www.TheCubanHistory.com.
THE CUBAN HISTORY, HOLLYWOOD.

