
POLO MONTAÑEZ, UN GUAJIRO DE VERDAD QUE TRIUNFO EN SU CORTA Y VERTIGINOSA VIDA. PHOTOS.
Polo Montañez fue un cantautor cubano nacido un 5 de Junio de 1955.
Montañez nació como Fernando Borrego Linares en la Sierra del Rosario, en una finca conocida como El Brujito, en el municipio de Candelaria. Desde pequeño, trabajó en diversos oficios, como conducir un tractor, ordeñar vacas, hacer carbón, ayudar en la finca familiar y ser leñador. En su tiempo libre, Montañez cantaba de casa en casa. Comenzó a cantar y tocar en fiestas locales y reuniones familiares con su padre. En esas reuniones, comenzó a tocar la tumbadora y la guitarra a los 7 años.
Los hombres y mujeres del campo han padecido tradicionalmente las burlas de quienes viven en las ciudades y cabeceras de provincia. Se les ha descalificado públicamente por su ingenuidad, desconocimiento o su manera de vestir y hablar. Hasta el punto que llamar guajiro a alguien ha sido durante mucho tiempo uno insulto en la Isla.
Sin embargo, a principios de este siglo un fenómeno musical salido de los campos cubanos comenzó a llegar a todos los rincones de la Isla, incluso a las zonas urbanas. Era el músico Fernando Borrego Linares, que sin nunca haber estudiado en una escuela de arte, comenzaba a dejar una huella indeleble en la cultura cubana.
Autor de más de un centenar de canciones, este hombre había perdido hasta las esperanzas de poder actuar con su grupo en los municipios de Candelaria, San Cristóbal o Pinar del Río. Por el solo hecho de ser guajiro, Polo Montañez vio durante años como a muchos funcionarios y burócratas de la cultura no les importaba lo que él cantaba.
Sin embargo, la suerte cambió un buen día del año 1996. El presidente de la disquera francesa Lusáfrica, José da Silva, visitó la comunidad Las Terrazas en Pinar del Río. Allí el autor de Un montón de estrellas cantó frente al importante ejecutivo con una vieja guitarra rusa, a la que se le rompió una cuerda mientras tocaba.
Polo Montañez fue fiel a su raíz campesina: vivió y murió siendo guajiro. Siempre se mostró orgulloso de ser quien era y del campo sacaba su inspiración. A partir de ese momento su vida sería otra. Así, se fue a triunfar primero en Colombia para ganarse el cariño de aquel pueblo, antes de poder vencer los prejuicios de su país y de los funcionarios del Ministerio de Cultura.
En el país sudamericano, obtuvo un disco de platino y se mantuvo por años en los primeros lugares de las preferencias. Una de sus canciones más populares fue Un montón de estrellas, que llegó a ser interpretada por el popular salsero Gilberto Santa Rosa. Unos años después, Marc Anthony incluiría en su disco 3.0 el tema Flor pálida del eterno campesino de las cuerdas y la guitarra.
Con la fama de Polo Montañez, la gente se fue adaptando a escuchar la palabra guajiro dicha en términos más amables, cariñosos. Su música sencilla y hermosa caló en el corazón de los cubanos y en especial de la gente del campo, porque fue fiel a su identidad campesina. La fama no lo cambió, sino que siguió siendo una persona llana, alegre y cordial. Contribuyó a que en los pequeños pueblos perdidos en la geografía nacional, muchos recuperaran el orgullo de ser campesinos.
Varios intérpretes cubanos le han cantado a los guajiros y numerosos autores han creado temas inspirados en la gente que está más cerca de la tierra, pero la mayoría de las veces sin ser ellos mismos parte del campo. Silvio Rodríguez tiene una bella canción titulada Guajirito soy y el grupo Sexto Sentido cuenta en su repertorio con excelentes temas sobre los agricultores, pero ninguno ha calado en el pueblo como lo hizo el compositor de Si se enamora de mí.
El 26 de noviembre de 2002 se apagaba la voz Polo Montañez. Durante los años posteriores a su muerte mucho se ha escrito y hablado de su vida y obra, pero apenas se ha abordado el aporte que hizo este artista a los guajiros cubanos, al ayudarles a rescatar parte de su orgullo.
Polo Montañez fue fiel a su raíz campesina: vivió y murió siendo guajiro. Siempre se mostró orgulloso de ser quien era y del campo sacaba su inspiración, su modestia y sencillez. Lamentablemente, murió a los 47 años, tras sufrir graves lesiones en un accidente automovilístico. Estaba en la mejor etapa de su vida y con su muerte perdimos a un defensor de la dignidad de los campesinos cubanos.

POLO MONTAÑEZ, A TRUE GUAJIRO WHO SUCCEED IN HIS SHORT AND VERTIGINOUS LIFE. PHOTOS.
Polo Montañez was a Cuban singer-songwriter born on June 5, 1955.
Montañez was born Fernando Borrego Linares in the Sierra del Rosario, on a farm known as El Brujito, in the municipality of Candelaria. From a young age, he worked in various jobs, such as driving a tractor, milking cows, making charcoal, helping on the family farm, and being a lumberjack. In his free time, Montañez sang from house to house. He began singing and playing at local festivals and family gatherings with his father. At these gatherings, he began playing the tumbadora and guitar at age 7.
Country men and women have traditionally suffered ridicule from those living in cities and provincial capitals. They have been publicly disparaged for their naiveté, ignorance, or their way of dressing and speaking. To the point that calling someone a “guajiro” has long been an insult on the island.
However, at the beginning of this century, a musical phenomenon emerging from the Cuban countryside began to reach every corner of the island, even urban areas. It was the musician Fernando Borrego Linares, who, without ever having studied at an art school, was beginning to leave an indelible mark on Cuban culture.
The author of more than a hundred songs, this man had lost even hope of performing with his group in the municipalities of Candelaria, San Cristóbal, or Pinar del Río. For years, simply because he was a “guajiro,” Polo Montañez saw how many officials and cultural bureaucrats didn’t care about what he sang.
However, one fine day in 1996, luck changed. The president of the French record label Lusáfrica, José da Silva, visited the Las Terrazas community in Pinar del Río. There, the author of “A Bunch of Stars” sang in front of the important executive with an old Russian guitar, a string of which broke while he was playing.
Polo Montañez was true to his rural roots: he lived and died as a guajiro (country boy). He always showed pride in who he was and drew his inspiration from the countryside. From that moment on, his life would be different. Thus, he went to Colombia to triumph, first earning the affection of that people, before being able to overcome the prejudices of his country and the officials of the Ministry of Culture.

Agencies/ 14yMedio, La Habana/ Jorge Guillen/ Internet Photos/ www,TheCubanHistory.com/ Arnoldo Varona.
THE CUBAN HISTOR, HOLLWOOD.


POLO MONTAÑEZ, UN GUAJIRO DE VERDAD QUE TRIUNFO EN SU CORTA Y VERTIGINOSA VIDA. PHOTOS. * POLO MONTAÑEZ, A TRUE GUAJIRO WHO SUCCEED IN HIS SHORT AND VERTIGINOUS LIFE. PHOTOS.